Nube negra
La vida es un filo. La línea que separa el éxito del fracaso es tan fina que a veces resulta imperceptible. Lo que hoy va bien, mañana puede ir mal. Lo que hoy va mal, eso sí, mañana irá peor: esa ley suele ser irreductible, a menos que te juegues las vísceras en el intento. Unas vísceras que a veces nos piden huír. Unas vísceras que a veces nos gritan pidiendo muerte, piediendo olvido, pidiendo el golpe de gracia. Unas vísceras que hemos acostumbrado a hacer sufrir, a hacer llorar, a hacer gozar...A veces los abismos marcan el camino, se imponen en la ruta del mañana. El explorador que llevamos dentro decide: caer o no caer, esa es la cuestión. Tremenda disyuntiva para un sólo ser, pero mucho peor para un par de corazones. Si uno cae el otro no escoje, pues mirar o caer no debe ser tan diferente. Mirar es caer, por dentro, pero con un impacto más duro...
Esperar o no esperar, otra terrible disyuntiva. ¿Alternativa o esperanza? ¿Recurso o ilusión?
El camino, los claros y los prados. El camino, los hoyos y las nubes...
Cuando busco el verano en un sueño vacío,
cuando te quema el frío si me cojes la mano,
cuando la luz cansada tiene sombras de ayer,
cuando el amanecer es otra noche helada.
Cuando juego mi suerte al verso que no escribo,
cuando sólo recibo noticias de la muerte,
cuando corta la espada de lo que ya no existe,
cuando desojo el triste racimo de la nada...
Sólo te pido que me esperes al otro lado de la nube negra,
hayá donde no quedan mercaderes, que venden soledades de ginebra...
Al otro lado de los apagones, al otro lado de la luna en quiebra,
hayá donde se escriben las canciones, con humo blanco de la nube negra...
(Joaquín Sabina, Nube negra)

1 Comments:
bueno, solo te pongo esto para que veas que lo que dije ayer no era en coña! aver si escribes pronto! ;)
Publicar un comentario
<< Home